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martes, 20 de octubre de 2026

Edición 86

Periódico comunitario de Minera de Cobre Quebradona · Distribución gratuita

La tierra nos da todo, cuidarla es una responsabilidad compartida

4 de mayo de 2026 2 min de lectura
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Foto de la nota «La tierra nos da todo, cuidarla es una responsabilidad compartida» (archivo 2026).

Cada 22 de abril, el Día de la Tierra nos invita a hacer una pausa y preguntarnos qué estamos haciendo, como sociedad, para cuidar el entorno que habitamos. En territorios como Jericó, esa reflexión no se queda solo en las palabras: se traduce en acciones concretas que buscan restaurar, proteger y devolverles vida a los ecosistemas.

En los últimos años, una de esas acciones ha sido la apuesta por la restauración ecológica a través del programa Sembramos Vida que lideramos desde Minera de Cobre Quebradona. Más allá de las cifras, este programa representa una visión de largo plazo: entender que sembrar un árbol no es un acto simbólico, sino un compromiso con el futuro del territorio.

Los datos son contundentes. A corte del primer trimestre de 2026, hemos sembrado más de 40.700 árboles nativos del Suroeste antioqueño, contribuyendo a la recuperación de ecosistemas estratégicos como el Bosque Seco Tropical, hoy en peligro de extinción, y el Bosque Húmedo Premontano Bajo. Solo en 2025 sembramos más de 1.100 árboles, en jornadas que integraron a comunidades rurales, instituciones educativas y voluntarios.

Pero el verdadero valor de estas siembras no está solo en la cantidad, sino en su propósito: proteger fuentes hídricas, recuperar suelos, fortalecer corredores de fauna y mejorar la conectividad ecológica del municipio. En total, las intervenciones han abarcado 87 hectáreas y más de 160 jornadas de trabajo colaborativo en campo, un esfuerzo colectivo que demuestra que el cuidado del ambiente es una tarea compartida.

A esto se suma un elemento clave: la sostenibilidad de los procesos. Los viveros que tenemos de bosque seco tropical y bosque húmedo premontano bajo cuentan con capacidad para producir 15.000 árboles al año y certificados por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), se garantiza que el material vegetal sea de calidad y, sobre todo, nativo. Especies como guayacán, nogal cafetero, chachafruto o pino romerón no solo embellecen el paisaje, sino que cumplen funciones ecológicas esenciales.

El compromiso también se refleja en el seguimiento. Las siembras no se abandonan: se cuidan. Ejemplo de ello es el proceso de mantenimiento en el Liceo San José de Jericó, que ya completa su quinta intervención desde 2022, o las acciones de monitoreo que han logrado tasas de supervivencia superiores al 85 %.

Incluso, la tecnología se suma a este esfuerzo. En 2025, la instalación de cámaras trampa permitió registrar cerca de 4.500 imágenes de fauna, identificando al menos 35 especies de aves y mamíferos, una señal clara de que los ecosistemas comienzan a responder positivamente a estos procesos de restauración.

En este Día de la Tierra, el mensaje es claro: cuidar el ambiente no es una tarea de un solo día, ni de un solo actor. Es un compromiso permanente que requiere voluntad, conocimiento y trabajo conjunto.

Sembrar árboles no es solo recuperar bosques. Es sembrar agua, biodiversidad y futuro para las próximas generaciones.

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Nota publicada originalmente el 4 de mayo de 2026 en el sitio anterior de Aldea de Piedras y recuperada del Internet Archive.

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